Cómo educar a un perro: Guía paso a paso para principiantes

Cómo educar a un perro Guía paso a paso para principiantes

La educación canina respetuosa se basa en comprender y atender las necesidades físicas, mentales y emocionales de tu perro, fomentando una convivencia armoniosa y feliz.

Comprende a tu perro

Antes de iniciar cualquier proceso educativo, es fundamental conocer las características y necesidades de tu perro. Cada raza y cada individuo tienen particularidades que influirán en su comportamiento y aprendizaje. Observar su lenguaje corporal te permitirá interpretar sus emociones y responder adecuadamente. Por ejemplo, una cola levantada puede indicar excitación o alerta, mientras que una cola baja puede señalar miedo.

Establece una comunicación efectiva

La comunicación clara y coherente es esencial. Utiliza frases simples y consistentes, acompañados de gestos neutros, para facilitar la comprensión. Cuando haga algo que vaya en la dirección que deseas, explícale que eso es lo correcto en vuestra convivencia; con palabras amables. En ocasiones, para evitar el enfrentamiento, los premios pueden ayudar a evitar el conflicto y respuestas donde aparezca la frustración y con ella las respuestas conductuales como las mordidas y redirecciones, el luring es una herramienta que puede ayudar en su comprensión y puede fortalecer los comportamientos deseados. Evita el uso de castigos, ya que pueden generar miedo y desconfianza. Por ejemplo, si tu perro se sienta cuando se lo pides, recompénsalo inmediatamente para que asocie la acción con algo positivo. La “recompensa social” es bajo mi opinión, la más acertada porque ayuda a fortalecer vuestra relación y crear vínculo. Cuando hablo de recompensa social me refiero a que seas tú, con tu voz, tono amable y respetuoso.

Luring es una técnica que utiliza comida como un señuelo. Coges un premio con la mano y la sitúas delante de la nariz de tu perro, dejas que el olfato conecte con el olor del premio, incluso puede lamer el premio. Si mueves la mano despacio hacia la dirección que quieres que se desplace su cuerpo es probable que el perro siga ese movimiento.

Yo no soy partidaria de utilizar la comida en nuestra relación con nuestros perros, pero en algunas ocasiones, sobretodo, si hablamos de cachorros, el luring puede ayudar a explicarle que debe bajar del sofá, de la cama de vuestro dormitorio o salir de la cocina sin conflicto alguno entre vosotros.

Recuerda que ante la duda siempre es recomendable consultar con un profesional.

En la comunicación con nuestros perros deberíamos ser coherentes y claros. Es habitual que nos contradecimos y solemos expresar una cosa con nuestra voz y lo contrario con nuestro cuerpo. Aprender a comunicarte con asertividad será tu mayor herramienta comunicativa aunque sin lugar a dudas la mayor herramienta que puedes adquirir es aprender de comunicación canina. Y debería ser una de tus tareas esenciales en la convivencia con tu perro.

Socializa a tu perro desde temprana edad

La socialización temprana es clave para prevenir problemas de comportamiento. Exponer a tu cachorro a diversas personas, animales y entornos de manera controlada y positiva le ayudará a adaptarse mejor a diferentes situaciones en el futuro. Según expertos, una correcta socialización con otros perros y personas es fundamental para una buena educación canina.

Pero, ¡ojo! Nunca debes forzar presentaciones, siempre debes respetar los tiempos que tu perro necesite para afrontar la calle, la gente desconocida, los perros y el mundo en general.

Son muchos los perros que son arrastrados constantemente para avanzar en el paseo, forzados a interaccionar en los pipican y parques de perros y forzados a saludar a cada persona que se acerque y se crea con derecho a tocar, acariciar, besar … Los perros que son forzados a gestionar cualquiera de estas situaciones o todas ellas es altamente probable que con la madurez desarrolle alguna conducta problemática. 

Así que ten paciencia y no tengas prisa en que tu perro madure y adquiera habilidades sociales. Actúa con coherencia y evita llevarlo a entornos y espacios donde haya aglomeraciones de personas y perros.

Si adoptas o compras, lo recomendable es que NO expongas al perro a visitas de familiares, amigos y vecinos en pocos días o semanas. Actúa con cabeza y acepta que primero deberá pasar por un proceso de adaptación al nuevo hogar y poco a poco conocer al resto del mundo. 

La presentación y socialización con otros perros abre todo un melón que merece otro post a parte.

Establece rutinas y límites

Los perros se benefician de una estructura clara en su vida diaria. Establecer horarios para las comidas, paseos y momentos de juego proporciona seguridad y estabilidad. Definir límites coherentes y constantes evitará confusiones y comportamientos indeseados. Por ejemplo, si no deseas que tu perro suba al sofá, sé consistente y no permitas excepciones.

De nuevo, el cómo comuniques los límites y las normas de convivencia es esencial para que tu perro te entienda y las acepte sin entrar en conflicto. Comunicación asertiva, respetuosa, amable y coherente.

Fomenta el ejercicio físico y mental

Un perro equilibrado necesita actividad física y estimulación mental. Los paseos diarios, juegos de búsqueda y juguetes interactivos ayudan a mantener a tu perro saludable y previenen el aburrimiento, que puede derivar en conductas problemáticas.

Cuando hablo de ejercicio físico me refiero a un ejercicio moderado, básicamente andar. Si lo que pretendes es hacer deporte con tu perro deberás tener en cuenta que cualquier iniciación en cualquier deporte creará cierta necesidad en tu perro, sobre todo si le gusta, y deberás tener claro que tu agenda y horario te permitirá ofrecerle tiempo para ello a largo plazo, ya que de fomentar una actividad deportiva y quitársela de golpe podría generar problemas de conducta más adelante. 

Sé paciente y constante

La educación de un perro requiere tiempo, paciencia y consistencia. Cada perro aprende a su propio ritmo, y es importante mantener una actitud positiva y comprensiva durante el proceso. Celebrar los pequeños logros y ser perseverante ante los desafíos fortalecerá el vínculo con tu perro/a. 

Si enfrentas dificultades en la educación de tu perro, considera consultar a un educador canino profesional. Un experto puede proporcionar estrategias personalizadas y ayudarte a abordar comportamientos específicos de manera efectiva y respetuosa. Asegúrate de elegir un profesional certificado y con experiencia en métodos de educación amable o respetuosa.

Preguntas frecuentes sobre cómo educar a un perro

¿A qué edad debo comenzar a educar a mi perro?

Es recomendable iniciar la educación desde el momento que llega a casa. Aunque de nuevo siempre hay que individualizar la respuesta. Si llega a casa un perro con miedos o inseguridades primero hay que prestarle atención a su estado emocional, facilitar la adaptación, respetar el espacio donde se haye y no forzar situaciones ni entrar en conflicto con él. 

A medida que se vaya encontrando más cómodo y abierto a la interacción social con los miembros de la familia podremos empezar a prestarle atención a las normas y límites dentro y fuera de casa. 

Recuerda que educar no es adiestrar. Educar es formar a un sujeto en valores, sus derechos y su obligaciones mientras que enseñar es presentar hechos, ideas, habilidades y técnicas.

Los perros adultos y de edad avanzada también pueden aprender, ya que sigue habiendo plasticidad cerebral. Recuerda se paciente y consistente.

Para mi, nuestra relación con nuestros perros no debería basarse en comandos y control por nuestra parte. Céntrate en forjar una relación de confianza mutua, se la persona con quien tu perro quiera estar no en la que se vea forzado a estar.

¿Qué es el refuerzo positivo en la educación canina?

El refuerzo positivo implica premiar los comportamientos deseados para aumentar la probabilidad de que se repitan. Esto puede incluir golosinas, elogios o juegos.

Yo no soy partidaria de reforzar conductas sino de generar una comunicación natural y respetuosa que exprese de forma fácil y clara qué quieres que haga y qué no, para facilitar el desarrollo de aquella conducta que para ti sea correcta socialmente hablando.

¿Cómo puedo corregir comportamientos indeseados sin castigos?

En lugar de castigar, redirige la energía de tu perro hacia comportamientos apropiados y refuerza positivamente cuando los realice. Por ejemplo, si muerde objetos indebidos, ofrécele un juguete adecuado y prémialo por usarlo. Sino no lo consigues pide ayuda de un profesional en línea respetuosa.

¿Cuánto tiempo diario debo dedicar a la educación de mi perro?

La educación de tu perro es constante en la convivencia, no la trates como la construcción de ejercicios en sesiones cortas y frecuentes de 5 minutos. 

Cualquier convivencia con otro ser vivo; tu pareja, un amigo/a, compañero/a de trabajo, familiar o vecino/a consiste en saber escucharnos unos a otros, aprender a dialogar, aceptar las diferencias y tener la capacidad de reconocer, respetar y apreciar a los demás en un plano de igualdad, así como de vivir de manera tranquila, unida y en paz.

Por eso es tan importante que no te centres en comandos y control para educar sino en entender y hacerte entender.

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