Mantener unas rutinas en la vida de nuestros perros ayuda a su bienestar emocional, físico y mental.
Los perros que conviven con humanos suelen sentirse más seguros y equilibrados cuando saben qué esperar.
Por el contrario, la carencia de rutinas regulares puede generar niveles altos de ansiedad y estrés y repercutir en su conducta al generar irratibilidad, insomnio, destrucción de mobiliario, evacuación en el hogar, nerviosismo…
Sin embargo, cuando las rutinas están bien establecidas, podemos ser algo más flexibles en esas rutinas cuando se trata de momentos puntuales y surgen de manera “random”.
Sobretodo si se toma la decisión de romper esa rutina en beneficio de la salud y el bienestar de nuestro perro.
En este video os pongo un ejemplo rompiendo la rutina del paseo y os hablo de ser coherentes cuando son nuestro miedos los que determinan la calidad del paseo que le ofrecemos a nuestro perro con 2 ejemplos; el miedo a la procesonaria y el miedo a la obstrucción intestinal.
Es un video largo…
“Solo desde el entendimiento podemos ayudar”
