NO TENGAS MIEDO, ¡ERES GRANDE Y FUERTE!

Son muchos los perros que sufren diariamente estados emocionales generados tras complejas conexiones neuronales que implican la activación de diferentes zonas del encéfalo.

Tristeza, alegría, miedo, ira…

Expresar las emociones es necesario para la supervivencia de cualquier mamífero y toman un papel relevante en la función evolutiva.

Un símil en humanos podría ser alguien que se muestra enfadado envía un mensaje a los demás con su conducta: cuidado conmigo.

O el bebé que llora cuando percibe que se ha quedado solo alerta de esta manera para que alguien acuda a atenderlo.

Nos crían con ideas preconcebidas sobre cómo y cuando deberíamos o no expresar nuestras emociones; los niños mayores no lloran, los hombres no lloran, tienes que aguantar el dolor, no tengas miedo, no estés triste, no llores, no te quejes…

No mostrar nuestras emociones puede llevar a una persona a sentirse frustrada , dolida y al final violenta. Y esa violencia puede dirigirse hacia uno mismo o hacia los demás.

Si estamos aprendiendo a expresar nuestras emociones y entendemos que Esto es necesario para nuestro equilibrio emocional y nos aporta grandes beneficios : mejorar nuestra autoestima , dar salida a la tensión generada por emociones que nos generan sensaciones desagradables, fortalecer nuestras relaciones, resolver conflictos … ¿Por qué no hacemos lo mismo con nuestro perro?

Si el perro ladra … cállate

Si el perro llora … cállate

Si el perro tira de la correa … no tires

Si el perro salta de excitación y alegría, nos muerde en el juego, corre como gallina sin cabeza, de golpe y porrazo estando en casa … no saltes, no muerdas, no corras…

Limitamos, una gran parte del tiempo, la expresión de sus emociones y lo hacemos sin prestar atención a lo que eso supone para el estado mental y emocional del perro.

Lo mismo nos pasa cuando vemos un perro grande y fuerte. Nuestras ideas preconcebidas, las de una sociedad inculta en cuanto al conocimiento de perro como especie, nos lleva a pensar que un perro grande y fuerte no puede vivir en un piso, necesita mucho ejercicio y terreno, es valiente, determinado y no tiene miedo.

Pues bien … Los perros grandes también sienten miedo, los perros grandes y fuertes también pueden entrar en pánico. Pero claro… a ver quien es capaz de parar a un perro de 50 kg que entra en pánico, su amígdala se dispara y su cuerpo reacciona queriendo huir a toda costa de aquello que le preocupa.

Pues este es Kaiser. Un precioso Kane Corso adolescente , bonachón como él solo, pero con miedo a cualquier ruido de la calle y a las personas desconocidas.

Su familia llegó a Etholink – etología veterinaria en busca de ayuda.

Ver sufrir a tu perro es muy duro pero cuando te arrastra físicamente en sus estallidos emocionales, es además, muy frustrante y la sensación de poco control y de miedo por hacerte daño por caída o que se haga daño si sueltas correa y sea atropellado es enorme.

Esta familia está aprendiendo a entender y acompañar a Kaiser y desde que empezamos el trabajo, hace a penas un par de meses, Kaiser ya empieza a gestionar con más calma a las personas desconocidas y en espacios grandes tiene más capacidad de gestión de los ruidos en la calle. Pero este es un camino largo que debería estar lleno de empatía, paciencia, perseverancia y mucho amor.

“Solo desde el entendimiento podemos ayudar”

Carrito de compra
Utilizamos cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento, para fines analíticos y para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias. Al hacer clic en Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos.    Configurar y más información
Privacidad